Dos familias de Bajos de Haina, en San Cristóbal, piden al Gobierno que ayude a repatriar a Lorenzo García y a Juan Ramón Sánchez Ríos, dos amigos que salieron del país con la promesa de trabajar como soldadores y terminaron en el frente de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Isabel Peguero, madre de Lorenzo, asegura que su único hijo viajó por un contrato de trabajo y que apenas logra hablar con él de madrugada. Yanira Sánchez Ríos cuenta que su hermano, quien está del lado ucraniano, ha perdido unas 15 libras y responde los mensajes días después. Ambas dicen haber acudido al Congreso y a la Cancillería sin recibir respuesta.
Según los familiares, los reclutadores ofrecen empleos de soldadura, mecánica o cocina, gestionan el pasaporte y llevan a los jóvenes primero a Panamá, donde les retiran los documentos antes de enviarlos a Rusia o Ucrania.
Fuente: Listín Diario

